68. A España, después de la revolución de Marzo

¿Qué era, decidme, la nación que un día

Reina del mundo proclamó el destino,

La que a todas las zonas extendía

Su cetro de oro y su blasón divino?

Volábase a occidente,

Y el vasto mar Atlántico sembrado

Se hallaba de su gloria y su fortuna.

Do quiera España: en el preciado seno

De América, en el Asia, en los confines