¡Ay! Derramen sin duelo

Sangre mi corazón, llanto mis ojos.

¿Por qué, por qué a la tumba,

Insaciable de víctimas, tu amigo

Antes que tú no descendió, Señora?

¿Por qué al menos contigo

La memoria fatal no te llevaste

Que es un tormento irresistible ahora?

¿Qué mármol hay que pueda

En tan acerba angustia los aciagos