»Contra los golpes de la suerte impía.

»Su cuello al susto y la congoja doble

»El que del crimen en su pecho sienta

»El punzante aguijón; que al alma noble

»Do la inocencia plácida se anida,

»Ni el peso de los grillos la atormenta,

»Ni el son de los cerrojos la intimida.

»Recobra, amigo caro,

»La esperanza marchita

»Y el digno esfuerzo del varón constante.