Descabalga de una mula,

y en un caballo cabalga;

por el Zacatín arriba

subido se había al Alhambra.

«¡Ay de mi Alhama!»

Como en el Alhambra estuvo,

al mismo punto mandaba

que se toquen sus trompetas,

sus añafiles de plata.

«¡Ay de mi Alhama!»