La cama que mullida le preparan

El contento, el trabajo, el aire puro;

Y el sabor de los fáciles manjares,

Que dispendiosa gula no le aceda;

Y el asilo seguro

De sus patrios hogares

Que a la salud y al regocijo hospeda.

El aura respirad de la montaña,

Que vuelve al cuerpo laso

El perdido vigor, que a la enojosa