Vejez retarda el paso,

Y el rostro a la beldad tiñe de rosa.

¿Es allí menos blanda por ventura

De amor la llama, que templó el recato?

¿O menos aficiona la hermosura

Que de extranjero ornato

Y afeites impostores no se cura?

¿O el corazón escucha indiferente

El lenguaje inocente

Que los afectos sin disfraz expresa