Hace crujir los vastos almacenes.
¡Buen Dios! no en vano sude,
Mas a merced y compasión te mueva
La gente agricultora
Del Ecuador, que del desmayo triste
Con renovado aliento vuelve ahora,
Y tras tanta zozobra, ansia, tumulto,
Tantos años de fiera
Devastación y militar insulto,
Aun más que tu clemencia antigua implora.