De tus obras los siglos que vuelan

Incansables artífices son,

Del espíritu ardiente cincelan

Y embellecen la estrecha prisión.

Tú en violento, veloz torbellino

Los empujas enérgica, y van;

Y adelante en tu raudo camino

A otros siglos ordenas llegar.

Y otros siglos ansiosos se lanzan,

Desparecen y llegan sin fin,