Y en su eterno trabajo se alcanzan,

Y se arrancan sin tregua el buril.

Y afanosos sus fuerzas emplean

En tu inmenso taller sin cesar,

Y en la tosca materia golpean,

Y redobla el trabajo su afán.

De la vida en el hondo Oceáno

Flota el hombre en perpetuo vaivén,

Y derrama abundante tu mano

La creadora semilla en su ser.