Sobre potros jerezanos

De lanceros hasta siete,

Y en adarga y coselete

Diez peones castellanos.

Asiose a su estribo Inés

Gritando: —¡Diego, eres tú!—

Y él viéndola de través

Dijo: —¡Voto a Belcebú,

Que no me acuerdo quién es!—

Dio la triste un alarido