Es luz de ajena luz tu brillo puro;

Es ilusión tu mágica influencia,

Y mi celeste amor... ciega demencia,

¡Ay!... que se disipó.

Astro de paz, belleza de consuelo,

Antorcha celestial de los amores,

Lámpara sepulcral de los dolores,

Tierna y casta deidad,

¿Qué eres, de hoy más, sobre ese helado cielo?

Un peñasco que rueda en el olvido,