Mas ¡ay! que ha vacilado

El polo de la fe;

Mas ¡ay! que ya tus palmas

Se vuelven al desierto:

No crecen, no, en el huerto

Del que tu pueblo fue.

Tiniebla es ya la Europa:

Ella agotó la ciencia,

Maldijo su creencia,

Se apacentó con hiel;