De mi dolor sustento!

¿Escrito no le ves en las estrellas

Y en la luna apacible, que con ellas

Alumbra el firmamento?

¿No le oyes, de las auras al murmullo?

¿No le pronuncia —en gemidor arrullo—

La tórtola amorosa?

¿No resuena en los árboles, que el viento

Halaga con pausado movimiento

En esa selva hojosa?