O recordar el toldo de esmeralda

Que antes bordó el Abril en donde ahora

Nieve septentrional tiende su falda:

Mientras la luz del Héspero incolora

Baña el campo sin fin, que el Norte rudo

Salpicó de brillantes a la aurora.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

¡Hijo de otra región, trémulo y mudo

Con la mirada que por ti paseo,

Nieve septentrional, yo te saludo!