De la amistad los dulces beneficios:

No hay causa ni razón que me convenza

De que es genio la falta de vergüenza.

En esta humilde y escondida estancia,

Donde aún resuenan con medroso acento

Los primeros sollozos de mi infancia

Y de mi padre el postrimer lamento:

Esclarecido el mundo a la distancia

A que de aquí le mira el pensamiento,

Se eleva la verdad que amaba tanto;