Y, antes que afecto, me produce espanto.

Aquí, aumentando mi congoja fiera,

Mi edad pasada y la presente miro.

La limpia voz de mi virtud entera,

Hoy convertida en áspero suspiro,

Y el noble aliento de mi edad primera

Trocado en la ansiedad con que respiro,

Claro publican dentro de mi pecho

Lo que hizo Dios y lo que el mundo ha hecho.

Me dotaron los cielos de profundo