Y en delicados mágicos colores

El fruto asoma al expirar las flores.

Sobre los montes que cercando toca

La niebla tiende su bordado encaje;

Desde el peñón de la desierta roca

Lánzase audaz el águila salvaje;

El seco vientecillo que sofoca

Cubre de polvo el pálido follaje;

Y por el monte y por la vega umbría

Crece el calor y se derrama el día.