Repite sus arrullos la paloma

Bajo las ramas del laurel naciente;

Y allá por los tendidos olivares

Se escuchan melancólicos cantares.

Del aura dócil al impulso blando

La rubia mies en la llanura ondea;

Del dulce nido alrededor volando

La alondra gira y de placer gorjea;

Las ondas de la fuente suspirando

Quiebran el rayo de la luz febea,