Con voz desalentada y cariñosa

Despiden a la dulce Primavera;

Muere en su tallo la inocente rosa;

Desfallece la altiva enredadera;

Y en desigual y tenue movimiento

Gime en el bosque fatigado el viento.

Por la alta cumbre del collado asoma

La blanca aurora su rosada frente,

Reparte perlas y recoge aroma;

Se abre la flor que su mirada siente;