Y sin que el aura devolverlo pueda

Todo en reposo y en silencio queda.

Mudas están las fuentes y las aves;

No circula ni un átomo de viento;

Cortadas por el sol lentas y graves

Caen las hojas del árbol macilento;

Tenue vapor en ráfagas suaves

Se levanta con fácil movimiento,

Y mezclando en la luz su sombra extraña,

Va formando la nube en la montaña.