Así por el ambiente reposado

De estrellas y vapor bordando el cielo,

Breves y llenas de feraz rocío

Cruzan las noches del ardiente Estío.

Y en tristes ecos el silencio crece,

Y en tibio resplandor la sombra vaga;

La luz de las estrellas se estremece

Y en el limpio raudal brilla y se apaga;

Naturaleza entera se adormece

En el hondo placer que la embriaga,