si del trabajo el útil instrumento
hiende la roca en que durmió cautivo.
¡Oh del bosque anhelado apartamiento,
cuyos olmos son arpas melodiosas
cuando sacude su follaje el viento!
¡Oh fresco valle, donde crecen rosas
de perfumado cáliz, y azucenas,
que liban las abejas codiciosas!
¡Oh soledades de armonías llenas!
en vano me brindáis ocio y amores,