El tormentoso viento con inmenso impulso revuelve los mares, sumerge los buques, dispersa las nubes y forma fuertes formidables torbellinos que los campos barren, árboles talan, arbustos destrozan, llenan las planicies con los despojos de victorias obtenidas en las montañas y agitan los mares con aterrador estruendo. Pero aunque notas el viento, no ves los principios elementales de que se compone; es como un soplo que conmueve las nubes, el mar y la tierra; es también como río cuyo caudal enriquecen aguas torrenciales que bajan de las montañas con impulso asolador, y á las veces destruye los puentes más sólidos, y á las veces con impetuoso movimiento se desborda, combate y arrastra cuanto se opone á su furia; cuando los fuertes vientos dominan, empujan á todo lo que les resiste, lo acometen, lo rodean, lo envuelven en remolinos y lo elevan á la atmósfera. Por sus efectos, los aires y los ríos se nos muestran como sensibles en cierto grado.

302. Tum porro varios rerum sentimus odores...

Tampoco son visibles las emanaciones odoríficas que afectan nuestro olfato, ni vemos el sonido, el calor, ni el frío, que indudablemente son fenómenos de cuerpos que se ponen en inmediata relación con nuestros órganos; y todo y cualquier contacto sólo puede realizarse mediante la intervención de substancias corpóreas.

309. Denique fluctifrago suspensæ in littore Vestes...

Ropas colocadas á orillas del mar fácilmente se humedecen, y expuestas luego á la acción del Sol pronto pueden quedar secas: no se habrá visto la manera cómo el fluido acuoso penetrara en ellas y después saliera evaporado por el calor; pero es indudable que uno y otro fenómeno se deben á la influencia de mínimas partículas, imperceptibles para la vista.

315. Quim etiam multis Solis redeuntibus annis...

Después de muchos años de uso el anillo se desgasta en el dedo; con el tiempo gota á gota el agua horada la piedra; la reja del arado se desbasta con el trabajo en los campos; las piedras de los caminos con el rozamiento de los piés se pulimentan; la diestra mano de las estatuas de bronce colocadas en las puertas de la ciudad disminuye de volumen con los repetidos besos de los devotos. La deficiencia de nuestros sentidos no nos permite penetrar en la íntima labor que se realiza en la Naturaleza y que da por resultado un desvanecimiento gradual de varios cuerpos, la formación de algunos por la acumulación de corpúsculos imperceptibles, y la disgregación de otros por la ruptura de los vínculos que unen sus partes componentes, de modo parecido al socavamiento que la sal de las aguas marinas produce con lentitud en enormes promontorios que amenazan al mar con su elevada cumbre. Luego en la Naturaleza obra la agregación y disgregación de partes mínimas é invisibles.

326. Postremo, quæcumque dies, Naturaque rebus...

Pero no de concreciones corpóreas se compone solamente la Naturaleza; también en ella existen espacios desocupados: y te será útil conocer los fundamentos de esta verdad, porque en la investigación de las cosas no conviene proceder con divagaciones, y mi opinión respecto de la extensión no ocupada por cuerpos compuestos, á la que llamaré vacío, es de fácil comprobación.

339. Quod si non esset, nulla ratione moveri...