Preguntado: Con qué objeto había llegado á esta Cabecera, dijo: Que había venido á desempeñar una comisión cerca del Señor Rizal.
Preguntado: Explique los conceptos de la Comisión, dijo: Que había recibido instrucciones á fin de adquirir un retrato del Señor Rizal para no equivocarse cuando hubiera ocasión de hablarle, recorrer los pueblos del Distrito, llegar á Dapitan recogiendo en su tránsito cuantos libros escritos por aquél encontrare, conocer al señor Rizal y presentársele como amigo político y pariente, comisionado por los suyos de Manila para enterarse de su situación y necesidades y ofrecérsele para ayudarle en su propaganda hasta lograr arrancarle cartas ó escritos en sentido separatista. Y que al efecto se le dejó un retrato que, del Señor Rizal, le había facilitado Estanislao Legazpi, vecino de la calle de Madrid, número 17 ó 37 (Manila) y un par de botones con las iniciales P. M. correspondientes al nombre de Pablo y al apellido Mercado del Señor Rizal para inspirarle más confianza con su supuesto apellido. Que después de recorrer los pueblos donde no tuvo más remedio que sustraer dos libros que encontró, llegó aquí el día tres del actual, hospedándose en casa del Teniente Ramón, y que al oscurecer salió por las afueras del pueblo, llegando á casa del Señor Rizal, á quien trató de sacarle escritos y solo consiguió ser arrojado por él; que entonces se retiró á su casa, en donde permaneció oculto hasta la noche de ayer, en que el Señor Comandante Político-Militar le redujo á prisión en persona, encontrando el retrato y la cédula que está encima de la mesa.
Preguntado: Cuál es su verdadero nombre, dijo: que el de la cédula; pero que tenía órdenes de presentarse con el de Pablo Mercado.
Preguntado: De quién recibió esas órdenes y conoce el objeto de ellas, dijo: que en el mes de Mayo el Padre Recoleto de Cagayán le ordenó hiciese el viaje en las condiciones declaradas; le entregó setenta pesos para sus gastos y ropa decente con que debía presentarse al Señor Rizal y los botones, y le dijo que caso de morir, pues se encontraba enfermo, entregase cuanto sacase del Señor Rizal al Procurador de Recoletos, que ya tenía orden de gratificarle con largueza; que ignora el objeto que se proponía el Padre; que solo le dijo al despedirle que fuera listo y que no tuviese cuidado, que ellos lo podían todo y que lo sacarían adelante, si algo le ocurría, y que en esta seguridad lo había hecho todo.
Preguntado: Si puede presentar documento ó testigo que le abonen, dijo: que no; que el Padre no quiso darle más que dinero y palabras; pero que en el Convento ó la Procuración debe existir las dos obras que adquirió cuando empezó á cumplir sus órdenes.
Preguntado: Si tiene algo más que añadir ó quitar, dijo: que no; que solo tenía el propósito de embarcar en el próximo correo para Manila á dar cuenta al Procurador de recoletos, á quien conoce, de su gestión. Y habiéndosele leído lo escrito, lo halló conforme, ratificó su contenido y firmó conmigo, de que nosotros los testigos damos fé. (Siguen las firmas.)
Tribunal de Dapitan, á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres.
Auto.—Procedase al registro del equipaje de Florencio Nanaman, poniéndose en depósito en este Tribunal el par de botones á que se refiere en su anterior declaración: recíbase declaración al Señor Doctor Don José Rizal y al Teniente Don Ramón Carreón. Así lo mandó y firmó el Gobernadorcillo actuante, de que certificamos. (Siguen las firmas.)
Dapitan seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El Gobernadorcillo actuante con sus testigos de asistencia y estando presente Florencio Nanaman, se procedió al registro de su equipaje, que consiste en un envoltorio de ropa ordinaria de vestir, una camiseta ya usada, con las iniciales en seda colorada de P. M., la que por disposición de dicho Gobernadorcillo queda en poder de nosotros los testigos de asistencia; por lo que y no habiéndose encontrado otra cosa más, se dió por terminado el presente, después de haber practicado las pesquisas legales; firmando con dicho Gobernadorcillo el citado Florencio Nanaman, de que certificamos. (Siguen las firmas.)
Dapitan á seis de Noviembre de mil ochocientos noventa y tres. El Gobernadorcillo actuante D. Anastasio Adriático, asistido de nosotros los testigos de asistencia; compareció Don José Rizal, Doctor en Medicina y Cirugía, natural del pueblo de Calamba, transeúnte en este pueblo, soltero, de treinta y dos años de edad, se le recibió juramento que prestó en debida forma de decir verdad en cuanto supiere y le fuere.