21 Semejante es á la levadura, que tomándola la mujer, la esconde en tres
medidas de harina hasta que todo sea leudado.

22 Y PASABA por todas las ciudades y aldeas enseñando, y caminando á
Jerusalem.

23 Y le dijo uno: ¿Señor, son pocos los que se salvan? Y él les dijo:

24 Porfiad á entrar por la puerta angosta: porque [yo] os digo, que muchos procurarán de entrar, y no podrán;

25 despues que el padre de familias se levantare, y cerrare la puerta, y comenzareis á estar fuera, y tocar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos; y respondiendo [él,] os dirá: No os conozco de donde seais.

26 Entonces comenzareis á decir: Delante de tí hemos comido y bebido, y en
nuestras plazas enseñaste.

27 Y os dirá: Dígoos, que no os conozco de donde seais: apartáos de mí todos
los obreros de iniquidad.

28 Allí será el lloro y el crujir de dientes, cuando viéreis á Abraham, y á Isaac, y á Jacob y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros ser echados fuera.

29 Y vendrán [otros] del oriente, y del occidente, y del norte, y del
mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios.

30 Y hé aquí, que son postreros, los que eran los primeros; y que son
primeros, los que eran los postreros.