19 ya no soy digno de ser llamado tu hijo: hazme como á uno de tus
jornaleros.

20 Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, le vió su padre, y fué movido á misericordia; y corriendo á él, se derribó sobre su cuello, y le besó.

21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra tí: ya no
soy digno de ser llamado tu hijo.

22 Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle;
y poned anillo en su mano, y zapatos en sus piés;

23 y traed el becerro grueso, y matadle; y comamos, y hagamos banquete:

24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido: se habia perdido, y es
hallado. Y comenzaron á hacer banquete.

25 Y su hijo el mas viejo estaba en el campo, el cual como vino, y llegó
cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;

26 y llamando uno de los siervos, le preguntó qué era aquello.

27 Y él le dijo: Tu hermano es venido; y tu padre ha muerto el becerro
grueso, por haberle recibido salvo.

28 Entonces [él] se enojó, y no queria entrar. El padre entonces saliendo,
le rogaba [que entrase.]