9 Y cuando [la] hubiere hallado, junta las amigas, y las vecinas, diciendo:
Dadme el parabien: porque he hallado la dracma que habia perdido.
10 Así os digo, que hay gozo en los ángeles de Dios de un pecador que se
enmienda.
11 Tambien dice: Un hombre tenia dos hijos;
12 y el mas mozo de ellos dijo á su padre: Padre, dáme la parte de la hacienda que [me] pertenece. Y [él] les repartió la hacienda.
13 Y despues de no muchos dias, juntándolo todo el hijo mas mozo, se partió lejos, á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.
14 Y despues que lo hubo todo desperdiciado, vino una grande hambre en
aquella provincia; y comenzóle á faltar.
15 Y fué, y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le
envió á su cortijo, para que apacentase los puercos.
16 Y deseaba henchir su vientre de las mondaduras que comian los puercos;
mas nadie se [las] daba.
17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
18 me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el
cielo, y contra tí: