6 Porque la prudencia de la carne es muerte: mas la prudencia del Espíritu,
vida y paz:
7 por cuanto la prudencia de la carne es enemistad contra Dios: porque no se
sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede.
8 Así que, los que son en la carne, no pueden agradar á Dios.
9 Mas vosotros no sois en la carne, sino en el Espíritu: por cuanto el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.
10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad es muerto á causa del pecado: mas el espíritu vive á causa de la justicia.
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesus, mora en vosotros, el que levantó á Cristo de los muertos, vivificará tambien vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne para que vivamos
conforme á la carne.
13 Porque si viviéreis conforme á la carne, morireis: mas si por el Espíritu
mortificáreis las obras de la carne, vivireis.
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son
hijos de Dios.
15 Porque no habeis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra vez en temor: mas habeis recibido el Espíritu de adopcion, por el cual clamamos: Abba, Padre.