30 Si es menester gloriar, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.

31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesu Cristo, que es bendito por siglos,
sabe que no miento.

32 En Damasco, el capitan de la gente del rey Aretas guardaba la ciudad de
los Damascenos para prenderme;

33 y fuí bajado del muro por una ventana, y me escapé de sus manos.

CAPITULO 12

1 CIERTO no me es conveniente gloriarme: mas vendré á las visiones y á las revelaciones del Señor.

2 Conozco hombre en Cristo, que antes de catorce años (si en el cuerpo, no lo se; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo.

3 Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios
lo sabe,)

4 que fué arrebatado al paraiso, donde oyó palabras secretas que el hombre
no puede decir.

5 De este tal me gloriaré: mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis
flaquezas.