14 No menosprecies el don que está en tí, que te es dado por profecía, con
la imposicion de las manos de los presbíteros.
15 En estas cosas ocúpate [con cuidado;] en estas está [todo:] de manera que
tu aprovechamiento sea manifiesto á todos.
16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina: sé diligente en esto: porque si
así lo hicieres, á tí mismo salvarás, y á los que te oyen.
CAPITULO 5
1 AL mas viejo no riñas, sino exhórtale como á padre: á los mas mozos, como
á hermanos:
2 á las viejas, como á madres; á las mas mozas, como á hermanas, con toda
limpieza:
3 á las viudas honra, las que de verdad son viudas:
4 y si alguna viuda tuviere hijos, ó nietos, aprendan primero á gobernar su casa piadosamente, y á recompensar á sus padres: porque esto es lo honesto y agradable delante de Dios.
5 Mas la que de verdad es viuda y solitaria, espera en Dios, y es diligente en suplicaciones y oraciones noche y dia.
6 Porque la que vive en delicias, viviendo está muerta.