15 Porque todas las cosas son limpias á los limpios: mas á los contaminados
é infieles nada es limpio; antes su alma y conciencia son contaminadas.

16 Profésanse conocer á Dios, mas con los hechos le niegan; siendo
abominables y rebeldes, y reprobados para toda buena obra.

CAPITULO 2

1 TÚ empero habla lo que conviene á la sana doctrina:

2 los viejos, que sean templados, venerables, prudentes, sanos en la fé, en
la caridad, en la tolerancia.

3 las viejas, asimismo, que [anden] en hábito santo, no calumniadoras, no
dadas á mucho vino, maestras de honestidad:

4 que á las mozuelas enseñen á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á
que amen á sus hijos,

5 á que sean templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas,
sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada.

6 Exhorta asimismo á los mancebos á que sean templados.

7 En todo dáte por ejemplo de buenas obras: en doctrina, integridad,
gravedad,