8 palabra sana, é irreprensible: que el adversario se avergüence, no
teniendo mal ninguno que decir de vosotros.
9 [Exhorta] á los siervos, que sean sujetos á sus señores, que agraden en
todo, no respondones;
10 en nada defraudando, antes mostrando toda buena lealtad; para que adornen
en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.
11 Porque la gracia de Dios, salutífera á todos los hombres, se manifestó,
12 enseñándonos que, renunciando á la impiedad, y á los deseos del siglo,
vivamos en este siglo templada, y justa, y piamente;
13 esperando aquella esperanza bienaventurada, y la venida gloriosa del gran
Dios y Salvador nuestro Jesu Cristo;
14 que se dió á sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad, y
limpiar para sí un pueblo propio, seguidor de buenas obras.
15 Esto habla, y exhorta, y redarguye con toda autoridad: nadie te tenga en
poco.
CAPITULO 3
1 AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan,
que estén aparejados á toda buena obra,