7 Y el primer animal era semejante á un leon, y el segundo animal, semejante á un becerro, y el tercer animal tenia la cara como hombre, y el cuarto animal, semejante al águila que vuela.

8 Y los cuatro animales tenian cada uno por sí seis alas al rededor: y dentro estaban llenos de ojos; y no tenian reposo dia ni noche, diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.

9 Y cuando aquellos animales daban gloria, y honra, y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás,

10 los veinte y cuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante del trono, diciendo:

11 Señor, digno eres de recibir gloria, y honra, y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser, y fueron criadas.

CAPITULO 5

1 Y VÍ en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro
escrito dentro y fuera, sellado con siete sellos.

2 Y ví un ángel fuerte, predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el
libro, y de desatar sus sellos?

3 Y ninguno podia, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra,
abrir el libro, ni mirarle.

4 Y yo lloraba mucho, porque no habia sido hallado ninguno digno de abrir el
libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.