18 Y otro ángel salió del altar, el cual tenia poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenia la hoz aguda, diciendo: Echa tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra: porque están maduras sus uvas.

19 Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la
tierra, y la envió al grande lagar de la ira de Dios.

20 Y el lagar fué pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta
los frenos de los caballos por y seiscientos estadios.

CAPITULO 15

1 Y VÍ otra señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que tenian las siete plagas postreras: porque en ellas es consumada la ira de Dios.

2 Y ví como una mar de vidrio mezclada con fuego: y los que habian alcanzado la victoria de la bestia, y de su imágen, y de su señal, y del número de su nombre, estar sobre la mar semejante al vidrio, teniendo las arpas de Dios.

3 Y cantan la cancion de Moisés siervo de Dios, y la cancion del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; tus caminos son justos y verdaderos, Rey de los santos:

4 ¿quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? porque tú solo eres santo, por lo cual todas las gentes vendrán, y adorarán delante de tí, porque tus juicios son manifestados.

5 Y despues de estas cosas, miré, y hé aquí, el templo del tabernáculo del
testimonio fué abierto en el cielo:

6 y salieron del templo siete ángeles, que tenian siete plagas, vestidos de
un lino limpio y albo, y ceñidos al rededor de los pechos con cintas de oro.