7 Y uno de los cuatro animales dió á los siete ángeles siete tazones de oro,
llenos de la ira de Dios, que vive para siempre jamás.
8 Y fué el templo lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia: y ninguno podia entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles.
CAPITULO 16
1 Y OÍ una grande voz del templo que decia á los siete ángeles: Id, derramad los [siete] tazones de la ira de Dios en la tierra.
2 Y el primer [ángel] fué, y derramó su tazon en la tierra, y fué hecha una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenian la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imágen.
3 Y el segundo ángel derramó su tazon en la mar, y fué vuelta en sangre,
como de un muerto, y toda alma viviente fué muerta en la mar.
4 Y el tercer ángel derramó su tazon sobre los rios, y sobre las fuentes de
las aguas, y fueron vueltas en sangre.
5 Y oí al ángel de las aguas, que decia: Señor, tú eres justo, que eres, y
que eras, y santo, porque has juzgado estas cosas:
6 porque ellos derramaron la sangre de los santos, y de los profetas, tú les
has dado tambien á beber sangre: porque son dignos.
7 Y oí á otro del santuario que decia: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso,
tus juicios son