6 Tornadle á dar como ella os ha dado, y pagadle al doble segun sus obras:
en el cáliz que ella os dió á beber, dadle á beber doblado.

7 Cuanto ella se ha glorificado, y ha estado en deleites, tanto dadle de tormento y llanto: porque dice en su corazon: Yo estoy sentada reina, y no soy viuda, y no veré llanto.

8 Por lo cual en un dia vendrán sus plagas, muerte, llanto, y hambre, y será quemada con fuego: porque el Señor Dios es fuerte que la juzgará.

9 Y la llorarán, y se plañirán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella, y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su encendimiento,

10 estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad: porque en una hora vino tu juicio!

11 Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan sobre ella: porque ninguno compra mas sus mercaderías,

12 la mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de margaritas, y de tela de lino finísimo, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera odorífera, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de madera preciosa, y de metal, y de hierro, y de mármol;

13 y canela, y olores, y ungüentos, é incienso, y vino, y aceite, y flor de harina, y trigo, y bestias, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de siervos, y de almas de hombres.

14 Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de tí, y todas las cosas gruesas y excelentes te han faltado; y de aquí adelante ya no hallarás mas estas cosas.

15 Los mercaderes de estas cosas que se han enriquecido, se pondrán lejos de ella, por el temor de su tormento, llorando, y lamentando,