44 Y le dice: Mira no digas á nadie nada; sino vé, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.

45 Mas él salido, comenzó á publicar[lo] mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesus no podia entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venian á él de todas partes.

CAPITULO 2.

1 Y ENTRÓ otra vez en Capernaum despues de [algunos] dias; y se oyó que
estaba en casa.

2 Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabian ni aun á la puerta; y
les predicaba la palabra.

3 Entónces vinieron á él [unos] trayendo un paralítico, que era traido por
cuatro.

4 Y como no podian llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo [de] donde estaba, y hacienda abertura, bajaron el lecho en que yacia el paralítico.

5 Y viendo Jesus la fé de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te
son perdonados.

6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en
sus corazones,

7 Decian: ¿Por qué habla este así? blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar
pecados, sino solo Dios?