33 Y con muchas tales parábolas les hablaba la palabra, conforme á lo que
podian oir.
34 Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular
declaraba todo.
35 Y les dijo aquel dia cuando fué tarde: Pasemos de la otra parte.
36 Y despachando la multitud, le tomaron, como estaba en el barco, y habia
tambien con él otros barquitos.
37 Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las alas en el
barco, de tal manera que ya se henchia.
38 Y él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le
dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?
39 Y levantándose increpó al viento, y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y
cesó el viento, y fué hecha grande bonanza.
40 Y á ellos dijo: ¿Por qué estais así amedrentados? ¿Cómo no teneis fé?
41 Y temieron con gran temor, y decian el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y la mar le obedecen?