27 Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traida su
cabeza.

28 El cual fué, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y
la dió á la muchacha, y la muchacha la dió á su madre.

29 Y oyéndo[lo] sus discípulos, vinieron, y tomaron su cuerpo, y le pusieron
en un sepulcro.

30 Y los apóstoles se juntaron con Jesus, y le contaron todo lo que habian
hecho, y lo que habian enseñado.

31 Y [él] les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco; porque eran muchos los que iban y venian, que ni aun tenian lugar de comer.

32 Y se fueron en un barco al lugar desierto aparte.

33 Y los vieron ir muchos, y lo conocieron; y concurrieron allá muchos á pié de las ciudades, y llegaron ántes que ellos, y se juntaron á él.

34 Y saliendo Jesus, vió [una] grande multitud, y tuvo compasion de ellos, porque eran como ovejas que no tenian pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.

35 Y como ya fuese el dia muy entrado, sus discípulos llegaron á él,
diciendo: El lugar es desierto, y el dia es ya muy entrado;

36 Envíalos para que vayan á los cortijos y aldéas de alrededor, y compren
para sí pan; porque no tienen qué comer.