47 Y como fué la tarde, el barco estaba en medio de la mar, y él solo en tierra.
48 Y los vió fatigados bogando, porque el viento les era contrario: y cerca de la cuarta vigilia de la noche vino á ellos andando sobre la mar, y queria precederlos.
49 Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que era fantasma, y
dieron voces:
50 Porque todos le veian, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les
dijo: Alentáos; yo soy, no temais.
51 Y subió á ellos en el barco, y calmó el viento: y [ellos] en gran manera
estaban fuera de sí, y se maravillaban.
52 Porque aun no habian considerado lo de los panes; por cuanto estaban
ofuscados sus corazones.
53 Y cuando estuvieron de la otra parte, vinieron á tierra de Genezaret, y
tomaron puerto.
54 Y saliendo ellos del barco, luego le conocieron;
55 Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron á traer de todas partes enfermos en lechos, adonde oian que estaba.
56 Y donde quiera que entraba, en aldéas, ó ciudades, ó heredades, ponian en las calles los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos.