15 Entónces él, como entendia la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me
tentais? Traedme la moneda para que la vea.

16 Y ellos se la trajeron: y les dice: ¿Cuya es esta imágen y esta
inscripcion? Y ellos le dijeron: De César.

17 Y respondiendo Jesus les dijo: Dad lo que [es] de César á César; y lo que
es de Dios, á Dios. Y se maravillaron de ello.

18 Entonces vienen á él los Saducéos, que dicen que no hay resurreccion, y
le preguntaron diciendo:

19 Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y levante linaje á su hermano.

20 Fueron, [pues], siete hermanos; y el primero tomó mujer, y muriendo, no
dejó simiente.

21 Y la tomó el segundo, y murió: y ni aquel tampoco deja simiente: y el
tercero, de la misma manera.

22 Y la tomaron los siete; y tampoco dejaron simiente: á la postre murió
tambien la mujer.

23 En la resurreccion, pues, cuando resucitaren, ¿de cuál de ellos será
mujer? porque los siete la tuvieron por mujer.

24 Entonces respondiendo Jesus, les dice: ¿No errais por eso, porque no
sabeis las escrituras, ni la potencia de Dios?