10 Y á todas las gentes conviene que el Evangelio sea predicado ántes.

11 Y cuando os trajeren para entregaros, no premediteis qué habeis de decir, ni [lo] penseis: mas lo que os fuere dada en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu Santo.

12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo; y se
levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.

13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta
el fin, este será salvo.

14 Empero cuando viereis la abominacion de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe, (el que lee, entienda), entónces los que estén en Judéa huyan á los montes:

15 Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa:

16 Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.

17 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos dias!

18 Orad pues que no acontezca vuestra huida en invierno.

19 Porque aquellos dias serán [de] afliccion, cual nunca fué desde el principio de la creacion que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.