2 Y decian: No en el dia de la fiesta, porque no se haga alboroto del pueblo.
3 Y estando él en Bethania en casa de Simon el leproso, y sentado á la mesa vino una mujer teniendo un [vaso de] alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio, y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.
4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha
hecho este desperdicio de ungüento?
5 Porque podia esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse á
los pobres. Y refunfuñaban contra ella.
6 Mas Jesus dijo: Dejadla: ¿por qué la fatigais? buena obra me ha hecho.
7 Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis, les
podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis.
8 Esta ha hecho lo que podia: porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para
la sepultura.
9 De cierto os digo que donde quiera que fuere predicado este Evangelio en todo el mundo, tambien esto que ha hecho esta, será dicho para memoria de ella.
10 Entónces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los
sacerdotes, para entregarselo.
11 Y ellos oyéndo[lo] se holgaron, y prometieron que le darian dineros. Y
buscaba oportunidad como le entregaria.