28 Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
29 Y al que te hiriere en la mejilla, dále tambien la otra: y al que te
quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.
30 Y á cualquiera que te pidiere, dá: y al que tomare lo que [es] tuyo, no
vuelvas á pedir.
31 Y como quereis que os hagan los hombres, así hacedles tambien vosotros.
32 Porque si amais á los que os aman; ¿qué gracias tendréis? porque tambien
los pecadores aman á los que los aman.
33 Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿que gracias tendréis?
porque tambien los pecadores hacen lo mismo.
31 Y si prestareis á aquellos de quienes esperais recibir, ¿qué gracias tendreis? porque tambien los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto.
35 Amad pues á vuestros enemigos; y haced bien, y prestad no esperando de ello nada: y será vuestro galardon grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno [aun] para con los ingratos y malos.
36 Sed pues misericordiosos, como tambien vuestro Padre es misericordioso.
37 No juzgueis, y no sereis juzgados: no condeneis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.