48 Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña: y cuando vino una avenida, el rio dió con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear; porque estaba fundada sobre la peña.
49 Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el rio dió con ímpetu, y luego cayó: y fué grande la ruina de aquella casa.
CAPITULO 7.
1 Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2 Y el siervo de un centurion, al cual tenia él en estima, estaba enfermo y
á punto de morir
3 Y como oyó [hablar] de Jesus, envió á él los ancianos de los Judíos,
rogándole que viniese, y librase á su siervo.
4 Y viniendo ellos á Jesus, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es
digno de concederle esto;
5 Que ama nuestra nacion, y él nos edificó una sinagoga.
6 Y Jesus fué con ellos; mas como ya no estuviesen lejos de su casa envió el centurion amigos á él diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado:
7 Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á tí; mas dí la palabra, y mi criado será sano.