37 Entónces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor le rogaron que se fuese de ellos; porque tenian gran temor. Y él subiendo en el barco, volvióse.

38 Y aquel hombre, de quien habian salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesus le despidió, diciendo:

39 Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuan grandes cosas habia Jesus hecho con él.

40 Y aconteció que volviendo Jesus recibióle la gente; porque todos le
esperaban.

41 Y hé aquí un varon llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga,
vino, y cayendo á los piés de Jesus, le rogaba que entrase en su casa:

42 Porque tenia una hija única, como de doce años, y ella se estaba
muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía.

43 Y una mujer que tenia flujo de sangre hacia ya doce años, la cual habia
gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno habia podido ser curada,

44 Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido: y luego se
estancó el flujo de su sangre.

45 Entónces Jesus dijo: ¿Quien [es] él que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro, y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién [es] él que me ha tocado?

46 Y Jesus dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.