60 Y Jesus le dijo: Deja á los muertos que entierren á sus muertos; y tú vé,
y anuncia el reino de Dios.

61 Entónces tambien dijo otro: Te seguiré, Señor; mas déjame que me despida
primero de los que están en mi casa.

62 Y Jesus le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es
apto para el reino de Dios.

CAPITULO 10.

1 Y DESPUES de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos, delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él habia de venir.

2 Y les decia: La mies á la verdad [es] mucha, mas los obreros pocos: por tanto rogad al Señor de la mies que envie obreros á su mies.

3 Andad, hé aquí yo os envio como á corderos en medio de lobos.

4 No lleveis bolsa, ni alforja, ni calzado; y á nadie saludeis en el camino.

5 En cualquier casa donde entrareis primeramente decid: Paz [sea] á esta
casa.

6 Y si hubiere allí algun hijo de paz vuestra paz reposará sobre él: y si
no, se volverá á vosotros.