29 Y vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte, y del Mediodia, y se
sentarán á la mesa en el reino de Dios.
30 Y hé aquí, que son postreros los que eran los primeros; y que son
primeros los que eran los postreros.
31 Aquel mismo dia llegaron unos de los Fariséos, diciéndoles: Sal y véte de
aquí, porque Heródes te quiere matar.
32 Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: Hé aquí, echo fuera demonios, y
acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer dia soy consumado.
33 Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana camine: porque no
es posible que profeta muera fuera de Jerusalem.
34 ¡Jerusalem, Jerusalem! que matas los profetas, y apedreas los que son enviados á tí: ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de [sus] alas, y no quisiste!
35 Hé aquí os es dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis, hasta que venga [tiempo] cuando digais: Bendito el que viene en nombre del Señor.
CAPITULO 14.
1 Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariséos un Sábado á comer pan, ellos le acechaban.
2 Y hé aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.