40 Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaren, las piedras
clamarán.
41 Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella,
42 Diciendo: ¡Oh si tambien tú conocieses, á lo ménos en este tu dia, lo que
[toca] á tu paz! mas ahora está encubierto de tus ojos.
43 Porque vendrán dias sobre tí, que tus enemigos te cercarán con baluarte;
y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho;
44 Y te derribarán á tierra, y á tus hijos, [los que están] dentro de tí; y no dejarán sobre tí piedra sobre piedra; por cuanto no conociste el tiempo de tu visitacion.
45 Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendian y
compraban en él,
46 Diciéndoles: Escrito esta: Mi casa, casa de oracion es; mas vosotros la
habeis hecho cueva de ladrones.
47 Y enseñaba cada dia en el templo mas los príncipes de los sacerdotes, y
los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.
48 Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso
oyéndole.