22 Decian entónces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: Adonde^
voy, vosotros no podeis venir?

23 Y decíales: Vosotros sois de abajo yo soy de arriba; vosotros sois de
este mundo, yo no soy de este mundo.

24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis
que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

25 Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entónces Jesus les dijo: El que al principio
tambien os he dicho.

26 Muchas cosas tengo que decir, y juzgar de vosotros: mas el que me envió,
es verdadero; y yo lo que he oido de él, esto hablo en el mundo.

27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.

28 Díjoles, pues, Jesus: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entónces entendereis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.

29 Porque el que me envió, conmigo está: no me ha dejado solo el Padre porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.

30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

31 Y decia Jesus á los Judíos que le habian creido: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;